Todos nosotros conocemos a maestros que odian a sus trabajos, y con horarios ocupados, horas largas y clases superpobladas, ¿quién puede culparlos? Pero Señora Guzman adora a su trabajo, y lo hace obvio en su tratamiento considerado y compasivo de todos sus estudiantes. Tiene una curiosidad auténtica sobre las vidas de todos sus estudiantes e invita que compartamos nuestras ideas, incluso las menos convencionales.
Señora Guzmán tiene empatía por las dificultades de aprender un idioma nuevo porque ella ha tenido la misma experiencia. Crecía en Puerto Rico, hablando español en casa. Aprendía el inglés desde la escuela primaria, pero no de un nivel avanzado hasta que estuviera en la universidad. Allí su escritura y habilidad auditiva se mejoraron mucho, pero cuando se mudó a los Estados Unidos en 2010 en busco de mejores oportunidades de empleo, hablar fue un desafío. Señora Guzman refleja, «esta experiencia me ayuda a entender mejor a mis estudiantes que están en el proceso de aprender el español.»
Desde era joven, Señora Guzmán sabía que quería ser maestra. Cuando era niña, le gustaba «jugar de maestra y sentaba a todas mis muñecas en mi cuarto para enseñarles a leer o escribir», me dijo. En la escuela secundaria, era miembro de una organización de futuros maestros. Obtuvo su bachillerato en Educación Secundaria de la Universidad de Puerto Rico, su maestría en Educación de la universidad de James Madison y su maestría en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera de la Universidad de Salamanca. (La doble maestría demuestra su pasión para aprender; Señora Guzmán una vez dijo a mi clase de Literatura Española que si tenía la oportunidad de escribir ensayos todo el día, lo haría). Su creencia en la importancia de ayudar a los jóvenes es tan fuerte que piensa que si no fuera maestra, sería psicóloga o patóloga del habla. Una persona repleta de generosidad, su enfoque siempre ha sido en apoyar a sus estudiantes: de «apoyar a jóvenes de la misma forma que en momentos muy difíciles durante mi juventud los maestros me ayudaron a mí.»
Aunque ahora vive en la ciudad de Hamburg en el condado de Berks, Señora Guzmán mantiene viva su cultura puertorriqueña en cada parte de su vida. Visita a su familia en Puerto Rico casi todos los veranos, y agradece que viva en una región llena de restaurantes puertorriqueños. Reconoce que «la nostalgia juega un papel en esto», pero extraña la comida en Puerto Rico porque sabe mejor allí. También extraña las playas, el calor, y su familia y sus amigos más de todo – característicamente, porque es una persona que valora mucho las relaciones.
Señora Guzmán tiene un entusiasmo que permea todos los aspectos de su trabajo. Le encanta analizar literatura y discutir sobre las diferentes perspectivas y temas culturales y sociopolíticos en libros. Dice que en su clase de Literatura Española, cuando empieza cada libro nuevo dice a sus estudiantes «de todos los libros que leeremos este es mi libro favorito». Pero si tenía que elegir, su libro favorito que enseña es Más Allá del Invierno de Isabel Allende, su escritora favorita. En el libro, «vemos cómo el ser humano siempre tiene una segunda oportunidad para mejorar y ser feliz», observa Señora Guzmán.
Esta es la experiencia que ella ofrece a todos sus estudiantes – mejorarse en aceptar el desafío de aprender un nuevo idioma, empujar sus límites intelectuales, divertirse en el proceso, y descubrir nuevas amistades en la comunidad muy unida y acogedora del salón de clases de Señora Guzmán.
